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Las 5 Mejores rutas escénicas en Mexico para viajeros »

México tiene algunas de las rutas escénicas más impresionantes del continente americano: costas del Pacífico, desiertos de Baja California, sierras abruptas y selvas de la Riviera Maya se convierten en protagonistas desde el asiento del conductor.

Estas cinco rutas combinan paisajes extraordinarios, destinos culturales y experiencias gastronómicas que hacen del trayecto en sí mismo la mejor parte del viaje.

1. Carretera Transpeninsular — Baja California (Tijuana a Los Cabos)

La Carretera Transpeninsular o Ruta 1 es el road trip más épico de México: más de 1.600 kilómetros que recorren de norte a sur la Península de Baja California, desde Tijuana hasta Cabo San Lucas, atravesando paisajes que parecen de otro planeta.

El camino va cruzando bosques de cactus gigantes, bahías turquesas donde el Mar de Cortés se ve desde la carretera, pueblos pesqueros donde el marisco fresco es tan barato como delicioso, y desiertos silenciosos que al atardecer se tiñen de tonos anaranjados y rojos imposibles.

En la bahía de Bahía Concepción puedes acampar literalmente a orillas del agua más cristalina del país, y en La Paz hay tours para nadar con tiburones ballena y lobos marinos a pocos minutos del centro. Es una ruta para hacerse en varios días, deteniéndose en cada pueblo que llame la atención, sin prisa ni itinerario rígido.

2. Carretera Durango–Mazatlán (El Espinazo del Diablo)

La Carretera 40 entre Durango y Mazatlán, conocida como el Espinazo del Diablo, es considerada por muchos viajeros como la carretera más espectacular de México y una de las más impresionantes de toda América Latina.

El trayecto cruza la Sierra Madre Occidental con más de 60 puentes y numerosos túneles, incluyendo el puente Baluarte, uno de los más altos de América Latina con 402 metros de altura, desde donde las vistas sobre los cañones y la sierra son absolutamente surrealistas.

El paisaje cambia radicalmente en pocas horas: bosques de pino, neblina densa, cañones profundos y la sierra abruptan a medida que la carretera desciende hasta las llanuras costeras de Sinaloa, terminando en Mazatlán con sus playas y su famoso Malecón. Es una ruta de menos de 300 kilómetros pero que requiere tiempo y atención al volante por sus curvas pronunciadas, lo que la hace ideal para viajeros que disfrutan el manejo técnico y los paisajes de montaña.

3. Carretera Federal 307 — Riviera Maya (Cancún a Chetumal)

La Carretera Federal 307 recorre todo el litoral caribeño del estado de Quintana Roo desde Cancún hasta Chetumal, pasando por algunos de los destinos más cotizados del turismo mexicano en un recorrido de aproximadamente cuatro horas.

Lo que hace especial a esta ruta no es la carretera en sí misma, sino lo que tienes a cada lado: la selva tropical a la izquierda y accesos a playas de arena blanca y aguas turquesas a la derecha, con desvíos hacia Tulum, Playa del Carmen, Bacalar y la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, una de las zonas naturales protegidas más importantes del continente.

Parar en los diferentes cenotes que bordean la ruta, nadar en sus aguas subterráneas de color verde esmeralda y llegar hasta la Laguna de Bacalar con sus famosos siete tonos de azul son experiencias que convierten este trayecto en uno de los más fotografiados de México.

4. Carretera Federal 200 — Costa del Pacífico (Puerto Vallarta a Huatulco)

La Carretera Federal 200, conocida como la Carretera de la Costa del Pacífico, recorre más de 1.400 kilómetros de costa con playas, acantilados, selva tropical y pueblos pesqueros que se van revelando uno a uno a lo largo de cuatro estados: Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca.

Desde Puerto Vallarta, la primera parte de la ruta atraviesa la Riviera Nayarit, pasando por pueblos de surf como Sayulita y San Pancho antes de continuar por la costa michoacana y guerrerense hasta Puerto Escondido, reconocida mundialmente por sus olas de campeonato mundial.

El tramo final entre Puerto Escondido y Huatulco por la costa oaxaqueña ofrece quizás los paisajes más salvajes de toda la ruta, con playas casi desiertas, reservas de tortugas marinas y el ambiente relajado de pueblos como Mazunte y Zipolite que mezclan hippies, nómadas digitales y pesca artesanal en perfecta armonía.

5. Sierra Gorda de Querétaro — Peña de Bernal a Jalpan de Serra

La Sierra Gorda de Querétaro es la ruta escénica más desconocida de este ranking y, por eso mismo, una de las más especiales para el viajero que quiere descubrir el México profundo sin multitudes. El recorrido parte desde Bernal, hogar del monolito más grande del mundo aún habitado, y asciende por carreteras serpenteantes hasta los bosques de niebla de Pinal de Amoles, donde la temperatura baja repentinamente y la vegetación cambia de manera casi cinematográfica.

Los miradores como el Cuatro Palos ofrecen vistas panorámicas sobre cañones profundos que parecen sacados de un álbum de National Geographic, y el destino final en Jalpan de Serra guarda uno de los cinco conjuntos de misiones franciscanas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, construidas en el siglo XVIII en medio de la sierra.

Es una ruta perfecta para hacerse en un fin de semana largo desde la Ciudad de México o Querétaro, con el atractivo de que en cada curva el paisaje sorprende de una manera completamente inesperada.

Junior Marte

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